
I
Me encuentro frente al espejo
Y mis vísceras giran con una música de alas
Cuando el corazón se ensancha escuchando a la luna.
Desde el fondo de mí, y arrodillado,
Observándome con desdicha, me digo,
Inestable como un péndulo,
“Finjamos que soy feliz”
Y sonrío.
II
Mi boca se parte en dos, se abre,
Como una manzana, como una posibilidad,
Y deja entrever los delirios del exterior
Que se suceden adentro.
¡Se hace esta fiesta! ¡Por esta senda!
La noche se expande en estas lunas
Y navegan pájaros de muerte las nubes
Que pululan en el cielo, cielo infinito.
Y la noche es una princesa,
Pero la princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?
III
El alma se arrebata cuando el humo de un cigarrillo
Invade las estatuas en mi recuerdo.
La noche se acuesta en mi interior
Porque se va a morir,
La noche tirita en mi interior porque se muere.
¿Qué hacer cuando la noche desnuda su pecho en mi pecho
Y descubre sus heridas en mis costados?
Mi alma la mira, la mira.
Y ella me responde.
Mi alma la está mirando.
Y ella se descompone.
IV
Se envenenan de paz las estrellas y fenecen a cuentagotas,
La noche se desnuda, taciturna, lívida, desventurada…
Hay golpes en la noche, tan fuertes… ¡yo no sé!
Que descalabran a quienes ella habita
Y asoma a sus ojos una lágrima
Y en el pecho se enjuga la frase del adiós…
Y ahora,
Las almas nocturnas no son ya dueñas del infinito.
Sólo los consuela la soledad…
(Ah! Look at all the lonely people…)
Es una buena incursion poetica con un estilo muy libre... me gusta
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