
I’m gonna make a mistake,
I’m gonna do it on purpose,
I’m gonna waste my time
Fiona Apple – A Mistake
Y me miraste al despertar como si fueras mi madre,
Pero lo cierto es que ni tu pelo se asemejaba al de ella,
Y mientras me rogabas con tu voz, prendida como una vela,
Que me dirigiera pronto a la cocina,
Yo sonreí con desgano al escuchar al primer pájaro de la mañana.
Te arrastraste hacia mi cabeza,
como lo hacen los que sufren un infarto,
Y suplicaste que me vistiera
Porque quién sabe el jefe, los vecinos o mi mujer,
Quién sabe lo que pensarían todos aquellos que me guardan
La ternura que se merece un gato que juega con un piolín
Si me vieran así, sólo vestido con el humo del tabaco,
Mientras ya todos marcan la hora de entrada en la oficina
Y tu censura,
tu censura digna de quien va a misa todas las mañanas
No aguanta que un triste pendejo como yo
se dedique a hacer nada cuando hay mucho que hacer.
Y te seduje,
jugué con tus cabellos y tus pechos gloriosos que todos respetan,
Toqué lo prohibido en ti mientras planchaba la camisa y suspiraste
Enternecida, coqueta, radiante,
Porque todos sabemos que no hay quién escape de ti
De tu sutil llamado diario e inoportuno cuando la luz del día
Retoña como el algodón
Pero ¡ah! Qué hastío sentirte sobre mí,
Imperiosa y demandante como un gallo
que se enciende temprano en la madrugada
Cuando mi abulia es ya más fuerte que un árbol.
Son ya las 6 y media
Y en la oficina hay mucho que hacer,
En la casa hay mucho que hacer,
En la vida hay mucho que hacer,
Pero yo soy como la suegra
que llega en las vacaciones de sorpresa,
Y disfruto mucho haciéndote esperar,
Hamacándote con resignación en mis manos,
Llevando a tu hijo prendido con sus 2 manecillas de mi muñeca
cada mañana sin que me deje en paz.
Por eso hoy no iré a ningún lado
Y me quedaré en cama
como la última manzana de la canasta
Esperando el final de la existencia,
Disfrutando de la náusea del hacer nada
Mientras la televisión me consume las córneas
Y desgasta mi imaginación.
Hoy no escribiré ningún informe ni sacaré copias,
Hoy seré la proyección de un feto sobre la almohada
Y te dejaré hastiada, obsoleta y cabizbaja.
Porque la camisa la he tirado al tacho
Y los zapatos se los ha llevado el perro.
Hoy no iré al trabajo.
Si, no vayas a trabajar!
RépondreSupprimerVale el caso para la ficción; hay que tener huevos para hacer eso en la vida real, sabiendo de antemano que existen jefes canosos dispuestos a castigar el no querer dejar la cama.
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